martes, 17 de enero de 2012

Bachilleres desorientados

Orientación vocacional
Bachilleres salen desorientados del colegio
“Sales del colegio como si estuvieras saliendo del nido y te lanzan a volar, sin ni siquiera saberlo”

 
POR CAROLINA TORREZ/UPI/UPIU


Bolivia / Notiocho
“Siete años he perdido buscando una profesión”, afirma Daniela Rodríguez, una joven universitaria de 25 años, al hablar de lo que tuvo que vivir desde que salió del colegio. Actualmente se encuentra cursando el cuarto semestre de la carrera de Enfermería en la Universidad Mayor de San Simón (Bolivia).
La presión familiar, la falta de información y la orientación que debería brindar el establecimiento educativo al que pertenece un bachiller, son los factores más importantes que influyen a la hora de optar por una profesión, explica la psicóloga Erika Sánchez, especialista en orientación vocacional.
Saliendo del colegio

Saliendo del nido
Daniela, como muchos de los bachilleres que egresan cada año, no tenía una idea clara de la carrera que quería estudiar. “Sales del colegio como si estuvieras saliendo del nido y te lanzan a volar, sin ni siquiera saberlo” afirma Daniela.
Asegura que las pruebas de orientación vocacional (POV) que le hicieron daban como resultados carreras que ella jamás había pensado, ni quería estudiar.
Esos resultados confundieron más a Daniela. “No era buena en matemáticas y me salen carreras de administración e ingenierías, algo estaba mal en esa prueba”, señala.
Erika Sánchez, psicóloga especialista en orientación vocacional, explica que casos como los de Daniela son los más comunes que ella trata, éstos casos se dan por varias razones, una de las más comunes es la orientación que el establecimiento educativo debería brindar a sus estudiantes, en especial a aquellos que se encuentran en la fase final de su estadía en el colegio y que van decidiendo que caminos tomar en sus vidas.

La presión familiar
“Los padres están en su derecho y deber de velar por el futuro de sus hijos, sin embargo esto no justifica que a causa de las presiones que imponen, sus hijos deban precipitarse a decidir”, opina Sánchez.
Argumenta que la decisión de una carrera profesional es un proceso que debe ser seguido por especialistas en la temática, de los cuales hay muy pocos en Bolivia.
También los padres deben tomar en cuenta que muchos errores se cometen a causa de la presión que existe en la familia.
“El apoyo a la decisión que toma el bachiller por parte de sus padres es fundamental, muchos bachilleres evalúan sus decisiones en ese apoyo”, afirma.

Tradición familiar
Marcos Murillo, estudiante de la carrera de Ingeniería Civil en la UMSS, afirma que sus padres influyeron al elegir su carrera “siempre quise estudiar Derecho pero por seguir la tradición familiar opte por Civil”, se encuentra haciendo su tesis y afirma que cuando tenga más tiempo hará una maestría relacionada con Derecho para así cumplir consigo mismo y no sólo con sus padres, los cuales presionaron en su decisión de carrera.
Para Daniela la presión familiar a la hora de decidirse por una carrera fue fastidiante, al punto que muchas veces pensó marcharse de su casa e incluso suicidarse.
“En casa ya no podía ‘ni respirar’ solo me decían ¿hasta cuando vas a pensarlo?”, dice Daniela entristecida.

Desinformados
Consultando a estudiantes universitarios, muchos afirman que el colegio les brindó las bases para estudiar una carrera profesional, pero no así los orientó de manera que ellos se sientan seguros de la carrera que eligieron.
También aseguran que las POV son ‘una pérdida de tiempo’ y que no ayudan al bachiller, sino más bien lo confunden y no le resuelven las dudas que tiene sobre las carreras que existen y que se hace en ellas, a esto se suma ‘quién las hace‘ ya que también algunas universidades privadas hacen este servicio, sobre este tema Murillo menciona que sólo pusieron en sus resultados carreras que tenía la universidad que le hizo la prueba.
Sin embargo otros afirman que estas pruebas les ayudaron a decidirse y que en sus resultados estaban opciones de carreras que ellos siempre habían pensado estudiar.

Orientación vocacional temprana
Para Sánchez, las POV son instrumentos que muchas veces no son correctamente aplicados a los bachilleres, por lo general estas pruebas se las aplica en el último año de colegiatura, lo cual es un error que se comete, pues éstas deben ser seguidas desde que el estudiante cursa el segundo curso de secundaria, y debe hacerse un seguimiento con cada estudiante, lo cual es muy difícil en nuestro país tanto por razones económicas, como de carencias de personal capacitado y especialista en el área.
No sólo las POV son las que brindan información al bachiller, también se encuentran la malla curricular que tienen las carreras que son ofertadas en las universidades.
Como también el acceder a entrevistas con los directores de carrera, profesionales y gente especializada en la carrera profesional, para así poder conocer que se hace en esa área de estudio y que profesionales necesita el país.

Optar por una carrera
No todos los bachilleres que salen de los colegios optan por estudiar una carrera profesional a nivel de licenciatura, también existen los que optan por las carreras técnicas o por un trabajo.
Esto depende de las posibilidades económicas que tiene, al igual que la afinidad que encuentra por la carrera que elige.
Cecilia Siles, estudiante de la carrera de Medicina de la Universidad del Valle, cuenta que tampoco fue fácil para ella decidirse que estudiar, “siempre me gustó viajar y por eso entre a Turismo y hotelería en Infocal, terminando me dí cuenta que me faltaba saber algo y hacer por la gente, por eso entré a Medicina”, afirma que la carrera que cursa es bastante larga y aunque se encuentra cursando el segundo año no se desanima de continuar pues está convencida de su vocación.

El "valor" de los estudios
Otro factor que también influye al optar por una carrera profesional es la subestimación de las carreras que existen tanto a nivel técnico como licenciatura.
“Para muchos padres las carreras técnicas no tienen igual valor que las licenciaturas”, afirma Marcela Ayala, estudiante de Secretariado Ejecutivo del Instituto Catec, además señala: ”esto no sólo lo subestiman los padres sino la misma sociedad boliviana, en otros países existen más carreras técnicas y tienen el mismo valor que una licenciatura”.
Ayala está por concluir su carrera, cuenta que no fue fácil optar por una carrera técnica y que todavía experimenta la subestimación familiar hacia las carreras técnicas, “mis padres me decían que ‘era lo que faltaba’ que haya hecho, jamás hubiesen esperado que yo sea técnica, tal vez es porque salí de un colegio particular”, explica.

Egresan desorientados
Los testimonios y opiniones recogidas muestran que existe un gran número de bachilleres que egresan desorientados y carentes de información de las áreas de estudio y trabajo que tienen las carreras profesionales que ofertan las universidades, a esto se le suma la presión familiar y el apoyo a las decisiones que toman por parte de sus familias, razones por las cuales existen muchas deserciones y cambios de carrera.
Casos como los de Daniela Rodríguez, existen y conducen a la reflexión hacia quienes dirigen los establecimientos educativos.
“Una carrera debe ser tu pasión, no sólo tu fuente de ingresos y tu cartilla de ‘alguien‘”, afirma Daniela sonriente, convencida de que valió la pena su travesía y que pese al tiempo que perdió el deseo de terminar pronto la carrera que con tantas ansias buscó, la motiva a seguir e ir en ‘contracorriente‘.