miércoles, 25 de enero de 2012

Barcelona Activa acoge a expertos sobre cómo homogeneizar la movilidad eléctrica para impulsarla


Barcelona / Ciberpasqunero / EFE

Hacer posible la recarga de un vehículo eléctrico en cualquier punto de Europa con un sistema estándar e interoperable es el principal reto del proyecto GreenEmotion con financiación comunitaria que estos días reúne en Barcelona a expertos de administraciones y empresas tecnológicas.
Barcelona ha acogido la primera reunión ejecutiva en España de GreenEmotion (GeM), el proyecto promovido por la Comisión Europea, que cuenta con un presupuesto de 42 millones de euros -la mitad financiados por la UE- para impulsar la movilidad eléctrica en el continente y crear un mercado que acelere su despliegue.
La iniciativa, en la que participan 43 socios, cuenta con presencia española a través de compañías como Endesa e Iberdrola, coordinadoras de las actividades de demostración del proyecto en este país, así como con la colaboración de los ayuntamientos de Barcelona, Málaga, Ataún (Guipúzcoa) y Madrid, ha informado Endesa.
Tiene además el apoyo de los centros de investigación Institut de Recerca en Energia de Catalunya, la Fundación Cidaut, Tecnalia y el centro tecnológico Cartif para la investigación y desarrollo de transportes y energía.
El objetivo de este encuentro que se celebra en las dependencias de Barcelona Activa es trabajar conjuntamente en validar y demostrar las tecnologías que mejor fomentan el uso del vehículo eléctrico tanto en España como desde una perspectiva europea.
El consorcio ha escogido Barcelona para el lanzamiento español de GreenEmotion porque ha sido la segunda ciudad española en albergar una SmartCity, tras Málaga.
La iniciativa GreenEmotion trata de dar respuesta a la principal cuestión relacionada con la movilidad eléctrica, es decir, si es posible recargar un vehículo eléctrico en cualquier lugar de Europa.
El proyecto GeM es el marco elegido para conectar las principales iniciativas de demostración que tienen lugar actualmente en Europa.
En el caso de España, GeM recoge iniciativas y experiencias estatales como el Plan Movele y sobre todo locales como la Oficina LIVE de Barcelona o los proyectos de SmartCity en Málaga y Barcelona o programas de "carsharing".
Se trata, señalan las mismas fuentes, de "crear un mercado común que permita a los usuarios del vehículo eléctrico una movilidad total, es decir, conducir libremente un vehículo eléctrico entre por ejemplo Madrid y Barcelona o dentro de la zona metropolitana de cualquier ciudad garantizando la interoperabilidad de soluciones y transparente al usuario".
La cuestión esencial es el desarrollo de estándares y soluciones de las tecnologías de la información, infraestructuras de recargas y redes inteligentes que permitan a los consumidores de vehículos eléctricos un acceso fácil y sin problemas a la infraestructura de recarga y a sus servicios asociados en toda la UE.
Más allá de la componente tecnológica del proyecto, el consorcio y las instituciones españolas que lo forman tienen como objetivo en esta primera fase acercar la movilidad a clientes y ciudadanos con jornadas y eventos de demostración donde conocer más sobre las soluciones ya existentes.